miércoles, 30 de noviembre de 2011

18. Ryan, deja que te explique...

En el capítulo anterior...


Me tuve que ir, ya que mi madre vino a recogerme. Nos despedimos, y me fui a casa.



Llegué a casa, me tiré en la cama y suspiré ¿Enamorada? Quizás. A penas dormí, estuve toda la noche pensando en él, y en lo increíble que era.




A la mañana siguiente…



Quería darle una sorpresa a Justin, así que madrugué y fui a su casa para despertarlo.

Ding, dong…


Fue Ryan el que me abrió.


-¡Hola Ryan!-Dije sonriente.


-Mmm… Hola Anna. ¿Qué haces aquí?-Dijo extrañado.


-He venido a ver a Justin.-Dije sonriente.


-¿A Justin?


-Sí, a Justin.-Al fin conseguí pasar y subí corriendo a su cuarto.


Entré en la habitación sigilosamente. Y ahí estaba, tirado en la cama, durmiendo como un bebe. Me acerqué y me senté.


Acerque mis labios a su oído para susurrarle…


-Buenos días…-Dije sonriente.


Él fue abriendo los ojos poco a poco, hasta que consiguió saber quién era.


-¿Qué haces tú aquí?-Dijo sorprendido.


-Ah, ¿no te alegras de verme?-Dije molesta.


-Sabes que muchísimo.-Dijo dibujando una sonrisa en su cara. Para luego llegar a mis labios. Pero antes de que pudiera besarlos, lo esquivé.


-Ah… no, no… hoy eres mi sirviente, no se me olvidó la apuesta.-Dije victoriosa.

-No. ¿En serio?-Dijo él, fastidiado.


-No he hablado más en serio en mi vida.-Dije con una sonrisa de satisfacción en la cara.


Él bufó. Y se quitó de las sábanas, y solo llevaba los calzoncillos. Yo aparté los ojos vergonzosa.



-Al menos me darás un beso ¿eh?-Dijo él acercándose a mí, mientras me ponía muy nerviosa.


-No antes de que te pongas unos pantalones.-Dije alejándome.


El rió, y se dirigió al baño. A la media hora, salió duchado, con el pelo mojado, y vestido. Mucho más tentador de lo normal. Sin querer, me mordí el labio inferior.



-¿Ahora me darás ese beso?-Dijo sonriente, cerca de mí.


Yo asentí. Y nos fundimos en un beso.


En ese momento, escuchamos como la puerta de su habitación se abrió. Y apareció Ryan, con una cara de decepción y odio increíble.


-Lo sabía…-Dijo él, a punto de matar a Justin.


-Ryan… yo… puedo… explicártelo.- Dijo Justin, confuso.


-No tienes nada que explicarme, esta todo más que claro, tú y yo ya no tenemos nada que ver. Me vuelvo a Stratford.


-¡No, Ryan! ¡Espera!-Dijo siguiéndole.


Narra Justin.


Mierda Ryan, me había olvidado de él por completo. Le seguí por el pasillo, hasta poder alcanzarlo.


-Deja que te explique, por favor.- Le supliqué.


-Adelante.- Dijo mirando con mucho odio.


-Em… bueno… pues… Anna y yo…- Ni si quiera tenía una explicación.


-Ahórratelo, de verdad. Se acabó, Justin. No puedo creer que me hayas hecho esto. Sabías que me gustaba…


-Bueno, y a mí también me gusta ¿Sabes? No puedo evitarlo. Lo siento.-Dije perdiendo los nervios.


El resopló, y me lanzó una mirada horrible, y se encerró en su habitación.


Volví a mi habitación, donde aún permanecía Anna.


-¿Qué ha pasado?-Dijo preocupada.


-¿De verdad no lo sabes?-Dije siendo muy borde.


-Bueno, vale, tranquilo…-Dijo enfadándose.


-Joder, Anna, lo siento…Vamos a dejar lo de la apuesta para otro día ¿Vale?-Dije derrumbándome por momentos.- Más tarde te llamo.- Dije despidiéndola.


Ella asintió, y se fue.


Ahora todo se había ido a la mierda. Ryan era como mi hermano, y la había cagado por una chica… pero es que Anna no era cualquier chica.



Narra Anna.


No iba a dejar que las cosas quedaran así. Antes de irme de la casa, pase por la habitación de Ryan.


Toc, toc…


-¡Justin, olvídame!-Dijo enfadado al otro lado de la puerta.


-No soy Justin…-Dije con miedo.


Noté como unos pasos se aproximaban a la puerta, hasta que por fin se abrió y apareció Ryan, con los ojos húmedos.


-¿Puedo pasar?


-Adelante.-Dijo él apartándose para dejarme pasar.




Me senté en la cama, y espere a que él también lo hiciera para poder hablar.

-¿Y bien?


-Bueno Ryan… sé que estas muy enfadado… pero párate a pensar, un momento… ¿De verdad te merezco la pena? Eres el mejor amigo de Justin, si tú te vas… a él le falta algo, él no se merece esto… ¿Dime qué hay de malo en que le guste? Tú también te enamoraste de mí, y no pudo ser… entonces porque no dejar que Justin y yo seamos felices. Es difícil, lo sé. Pero, ¿No crees que merece la pena intentarlo? Sobre todo hazlo por ti.


Y me marché de la habitación sin decir, ni una palabra más… sé que deje a Ryan confuso, pero eso le haría reflexionar, y quien sabe, quizás aquella conversación, funcionara.



[…]


1 comentario:

  1. me en-can-ta! jajajja espero que Ryan reflexione jajja me gusta ver a Justin y a Anna juntos pero tambn me da pena...jaja me gusta mucho tu nove se nota qe sabes escribir!! jaja ahi va mi: SIGUIENTE!!

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Una nueva sonrisa, gracias ♥