domingo, 20 de noviembre de 2011

15. ¿No lo sentiste?

En el capítulo anterior...

A qué se refería Chaz. ¿Yo le gustaba a Justin? O lo que es peor… ¿A mí me gustaba él? ¿Y de qué magia hablaba? No sabía que pensar. Estaba hecha un lio.




Al día siguiente.

-¡Anna, levanta! ¡Que hoy nos vamos a la feria! ¡Vamos!
Yo abrí los ojos poco a poco.
-¿Qué vamos a donde? ¿Qué hora es?
-A la feria, con los demás. Y son las 9.
-Te has vuelto loca, es muy temprano, más tarde.
-No, más tarde no… tienes que ducharte y todo, así que levanta.

Al final consiguió levantarme a duras penas.

Narra Justin.
No sabía qué hacer con el tema de Anna, estaba tan confuso, sí ella me gustaba muchísimo… pero… después de lo que ayer seguro que no quiere saber nada de mí, así que lo mejor sería ignorarla, si eso…
Me duché y preparé para ir a la feria.

Narra Anna.
Salimos de casa, y nos dirigimos a la de Justin.
Seguía muy confusa con ese tema, y no sabía qué hacer. Tenía que hablar con Justin.

Llegamos a casa de los chicos, y nos montamos todos en el coche, que tenía más plazas, claro.
Justin ni siquiera me miro a la cara, ni saludarme ni nada… ¿Pero qué narices le pasaba?

Llegamos a la feria. Pagamos, nos colocaron la pulsera, y entramos.

-¡Yo quiero montar en la montaña rusa!-Dijo Andie.
-Ya estamos tardando.-Dijo Chaz.

Yo intentaba acercarme a Justin, pero él me ignoraba o me apartaba la cara. Tras montarnos en un montón de atracciones decidimos ir a comer algo.

Pedimos, y mientras todos hablaban, me acerque a Justin.

-Tenemos que hablar.-Le dije.
-Yo creo que no.-Dijo apartando la cara, y metiéndose en la conversación con los demás.
Yo estaba alucinando, ese chico era un no parar… tan pronto estaba a punto de besarme, como pasaba de mí.
Volví a mi sitio muy enfadada, ante la mirada de Justin. Yo hice una mueca de odio, y me senté.

Terminamos de comer y descansamos un poco. Al rato dijeron de ir a la casa del terror, así que nos dirigimos hacia allí.

-¡Yo voy con Chris!-Dijo mi hermana sonriendo vergonzosa.
-Yo voy contigo, tío…- Le dijo Ryan a Chaz, mientras miraba mal a Justin.

-Bueno…solo quedamos nosotros…-Le dije a Justin.
-Yo no voy a montar.-Dijo muy serio, y borde.
-¿Y eso por qué?
-Por qué no me apetece… ¿Suficiente razón?-Dijo más borde que nunca.
-Sí, suficiente.-Me di la vuelta y me marché llorando, no sabía porque me trataba así.

Ande un poco, hasta encontrarme con un banco, me senté allí y comencé a llorar como una niña pequeña. Estuve como una media hora allí sentada, y mi móvil no paro de sonar.

-Anna…-Dijo esa estúpida, y perfecta voz tras de mí.
-¡Vete! ¡Déjame!-Dije llorando aún más.
Note como se acercaba y se sentaba a mi lado.
-¡Qué te vayas te he dicho!-Dije enfadada.
No dijo nada, solo noté como sus brazos me rodeaban y me acurrucaba en su pecho. A los 5 segundos me di cuenta de lo que estaba pasando.
-¿Qué se supone que estás haciendo?-Dije alejándome, muy enfadada.
-Anna, lo siento, me he comportado como un gilipollas…
-No Justin, estoy harta. De qué cuando tu quieras, si podemos hablar, pero cuando lo quiero yo, no. No Justin, esto no funciona así, está claro que nacimos para odiarnos.
-No, no, no digas eso, por favor Anna… tú sabes que no.
-Por mucho que lo intentemos esto no va a ningún lado.
-Anna lo de ayer… ¿Crees que no iba a ningún lado?
-Ayer no paso nada…
-¿Ah no? Pues no creo que fuera yo el único que lo sentí, ese cosquilleo en el estómago, esas chispas, y ese vuelco al corazón.
Me quedé callada, sinceramente no sabía que contestar a eso, lo había descrito a la perfección.
-Vamos, ¿Vas a negarme que no lo sentiste?-Dijo él, acercándose más a mí.

Narra Justin.
Yo sabía que tenía razón. Ella también lo había sentido… Espere una respuesta, pero no hubo.

Agarré su barbilla, e hice que sus ojos cristalinos se encontraran con los míos. Me fui acercando poco a poco a sus labios y me quedé a escasos milímetros.
-Sé que tú también lo sientes…-Dije en un susurro.
Ella estaba tan nerviosa, otra vez. Sus ojos no paraban de mirar de un lado para otro, y su respiración se aceleraba cada vez más.

-¡Hey, chicos!-Gritó Andie, mientras todos se acercaban a nosotros.

Lo que hizo que me separara de Anna. Otra vez, interrumpidos. Resoplé. Eso me enfadó muchísimo, siempre aparecían en el peor momento.

Narra Anna.
Y otra vez nos interrumpieron. Aquello me enfadó tantísimo, estábamos tan cerca. ¿Pero por qué me enfadaba tanto?
Estaba a punto de besarme con el idiota de Bieber… entonces… ¿por qué? ¿Por qué deseaba que ese momento en el que estábamos tan cerca deseaba que nunca se acabara, y que cuando nos interrumpían, me enfadaba tanto?
Todo era un quebradero de cabeza, estaba harta.
Lo de Ryan fue todo muy rápido, y al final todo acabó mal. Y Justin, con Justin me pasaba algo, algo muy fuerte, muy especial… algo que era incontrolable…
Por una parte mi corazón decía que sí, y mi cabeza se negaba por completo.

Me levanté del banco, sin decir nada. Salí del parque, y me dispuse a esperar el bus para volver a casa. A la media hora de esperar, me harté, así que llame a mi madre.
Me dispuse a sacar el móvil para llamarla cuando de repente aparecieron todos. Todos menos Justin.

-¡Por fin apareciste!-Dijo Chaz.
-Vale… ¿Podemos irnos? Llevo aquí media hora.-Aún seguía enfadada.
-Sin Justin no podemos ir a ningún lado…-Dijo él.
-Mmm… ¿Y dónde está Bieber?
-Pues si no lo sabes tú…-Dijo Ryan.
 Eso me enfadó aún más de lo que estaba, había sido un golpe bajo. Hice una mueca de odio, y fui a mi móvil, para llamar a Justin.

Pi, pi, pi…

-¿Sí?-Contestaron al otro lado.
-¿Justin?
-Sí, ¿Quién eres?
-¿Pero tú eres tonto? Soy Anna…
-Ah, que quieres…-Su voz estaba triste, y enfadada, lo notaba.
-Pues qué vengas para que nos lleves a casa… ¿Dónde estás?
-Llegando a la salida. Adiós.

Colgué, y les dije a los demás que enseguida venía.
 Por fin le vimos aparecer, nos fuimos al coche. Y yo me puse de copiloto, al lado de Justin.
La verdad es que aún había un rato desde el parque a casa, así que casi todos se quedaron dormidos.

Justin y yo fuimos casi todo el camino callados, lo que lo hacía muy incómodo. Así que decidí hablar.

-Son unos inoportunos, eh…-Dije sonriendo tímidamente. Él sonrió, y me miró.
-No he conocido a personas más inoportunas…-Dijo riendo, lo que me hizo reír a mi también.

Se volvió a hacer un silencio largo e incómodo.

-¿Sabes?-Siguió él, yo le miré.-Estás muy guapa cuando te ríes.-Dijo el vergonzoso, con la vista puesta en la carretera.-Yo no dije nada, me limité a sonrojarme.- Y más aún cuando te pones así de roja.-Dijo riéndose tiernamente.
-Calla.-Dije riendo, más roja que nunca.

Fuimos todo el camino callados, la verdad es que lo que había dicho nos había cortado bastante a los dos.
Llegamos a casa, y desperté a Andie para que bajara.

-Bueno…mañana nos vemos ¿no?-Dije yo sonriente.
-Claro. Hasta mañana Anna.-Dijo mirándome directamente a los ojos.

Bajé del coche, aún pensando en esa sonrisa y esos ojos color miel.
Entramos en casa, y del agotamiento que llevaba encima me fui directamente a dormir.


2 comentarios:

  1. me encanta!!! seguila please ♥
    poodes pasar por la mia?

    http://160111-novelasdejustinbieber.blogspot.com/

    ResponderEliminar

Una nueva sonrisa, gracias ♥