-No deberías andar sola por ahí.-Dijo alguien detrás de mí...
♥♥♥♥♥♥♥
Era Justin.
-¿Qué haces aquí?-Dije secándome las lágrimas con la mano.
-Te seguí, cuando te fuiste.
-No necesito tú ayuda, gracias, estoy bien.-Dije volviendo a ser borde.
-¿Puedes dejar de ser así conmigo, por favor?-Dijo alterándose más de lo normal.
-¿Así, cómo?-Dije yo.
-Pues tan borde. Aún sigo buscándole una explicación porque eres así conmigo.
-Te lo he repetido mil veces, te odio, y no quiero tener que ver contigo.
-¿Pero por qué?
-Por que eres arrogante y un chulo, y no me gustas.
-Yo no soy así, eso es lo que dices tú. Ni siquiera has intentado conocerme, no tienes razón.
-Ni te atrevas a discutirme lo que es evidente, te conozco lo suficiente como para saber que no me gustas, y nunca lo harás.
-No, no me conoces, así que deja de decir eso.-Dijo alterándose muchísimo.
-¿Y sino qué?-Dije dando un paso adelante, poniéndome delante de él, desafiándole. Estábamos cerquísima.
-Déjame demostrártelo.-Dijo él acercándose un poco más, y mirándome a los ojos.
Yo me quedé callada, y perdida en esos perfectos ojos color almíbar.
-¿Qué me dices?-Dijo él sacándome de mis pensamientos.
Yo asentí, alejándome un poco de él.
Volvimos al parque en el que habíamos estado antes. Hablando un rato, sobre lo de Ryan.
Como vimos que no había nadie decidimos irnos a su casa, a ver si estaban allí.
Llegamos. Fuimos al jardín donde estaban Chris y Andie, muy acaramelados. Pero ni rastro de Chaz, ni de Ryan.
Narra Ryan.
-Tío, es que no sé que he hecho mal… -Dije yo, casi a punto de perder los nervios.
-No has hecho nada mal, simplemente no le gustas, y ya está, no hay más.-Dijo Chaz intentando consolarme, sin resultado.
-Oh sí, gracias amigo, eso es mucho mejor.
-Joder, lo siento Ryan, pero es la verdad. Va, hace una semana y media que la conoces, no puedes a verte enamorado de ella, es imposible.
-Tú no sabes cómo es ella. Es, es, es… única. No he conocido a ninguna como ella.
-Bueno, conocerás a más chicas, no te merece la pena estar así. Vamos, juguemos a la Play.
-No Chaz, déjalo. Vete tú, necesito pensar, iré más tarde.
-Como quieras.-Dijo levantándose, y entrando a la casa.
Narra Anna.
-Joder, donde se habrá metido…-Dije desesperándome.
-Tranquila, Ryan es así siempre desaparece, y luego vuelve como nuevo.-Me dijo Justin, tranquilizándome.
-Gracias Justin.-Dije sonriéndole. Lo que hizo que a él también se le dibujara una sonrisa en la cara.
-Ven, comamos algo.-Dijo agarrando mi brazo y tirando de él.
Entramos en la cocina y allí estaba Chaz.
-¡Por fin aparecéis!-Dijo Justin.- ¿Y Ryan?
-Pensando…bueno ya sabes…-Dijo Chaz.
Justin asintió. Y yo me quedé mal.
-Bueno ¿Que quiere comer la señorita?-Me dijo Justin.
-Umm… Gofres con sirope y helado, por favor.-Dije yo muy convencida.
-Marchando, gofres con sirope y helado.-Dijo él sacando la cosas de la nevera.
Empecé a prepararlo todo, y Chaz me apartó un momento para hablar.
Narra Chaz.
Aparté a Justin momento, ese rollito que se traían esos dos no me gustaba nada.
-¿Se puede saber que está pasando aquí?-Dije yo.
-Nada ¿Por?-Dijo él, sonriente.
-Porqué antes casi os matáis, y ahora le estas preparando unos gofres.
-Bueno, digamos que hemos hecho un trato…-Dijo él mirándola a ella con una sonrisa enorme, para luego volver a mirarme a mí.
-Ah no, Justin, conozco esa mirada…y no me gusta nada. Anna te gusta…
-¿Eres tonto? ¿Cómo va a gustarme Anna? Es de Ryan…-Dijo sin que yo me lo creyera.
-Justin, te conozco, y te aviso, ten cuidado con lo que haces… Ha estado con Ryan, y es buena chica…y tú pues bueno… no eres un buen chico ¿Me entiendes?
-Sí Chaz, va, no seas pesado.
-Advertido quedas. Me voy, he quedado con Emily. Adiós tío.- Dije despidiéndome de Justin.- ¡Adiós Anna!- Le dije a ella que me dedicó una sonrisa, y un adios con la mano.
Narra Ana.
-¿Qué te dijo Chaz?-Pregunté curiosa.
-Ah nada, que se tenía que ir. Nada importante.-Dijo él sonriéndome, con esa sonrisa tan grande y bonita.
Estuvimos un buen rato hablando, y comiendo. La verdad es que tenían razón, por lo poco que había estado con él, era un chico genial.
De repente salió él en la tele.
‘’Y el pequeño canadiense vuelve a revolucionar a las fans con la noticia de su nuevo disco, ‘’Justin Bieber, Never say Never, remixes’’ Qué nos deparara el increíble Bieber.’’
-¡Salgo en la tele! ¡Genial!-Dijo mirándose a si mismo con orgullo.
-Og…-Dije yo.
-¿Qué pasa?
-Qué me parece increíble que te quieras tantísimo.
-¿Qué hay de malo? Soy bueno en lo que hago, y estoy orgulloso de ello.
-Y eso es genial, pero… ¿En serio te crees el mejor?
-Mmm…sí, lo soy.-Dijo como un chulo.
-Ya estamos otra vez.-Dije levantándome de la mesa.
-Vamos Anna, no te irás a enfadar por eso ¿Verdad?
-Cuando se te baje el ego hablamos ¿Vale?-Dije saliendo de la cocina, algo disgustada, el antiguo Justin había vuelto.
-Vamos, Anna… no seas así…-Dijo cuando yo ya me había alejado un poco.
Me fui al salón donde me encontré a Ryan tirado en el sofá.
-Hola Ryan…-Le dije yo, él se giro para mirarme.
-Ey…-Dijo desganado.
-Oye, me siento fatal por lo de antes, en serio… no quería que te pusieras así, y no sabía que yo te importara tanto. Lo siento de verdad, pero prefiero que sean así las cosas.
-Vale no pasa nada.-Dijo sin ni siquiera mirarme.
-Sí que pasa.
Se incorporo y se puso frente a mí.
-De verdad que no pasa nada. Soy tonto por enamorarme de ti en una semana. Así que no te preocupes, no es culpa tuya, es lo que sientes, y no puedo hacer nada. Como amigos será todo mucho más fácil.-Dijo dedicándome una sonrisa algo forzada.
-Gracias Ryan. Eres el mejor.-Dije abrazándole. El abrazo le sorprendió un poco, pero lo correspondió.
-Voy a darme una ducha, luego te veo.-Dijo sonriendome.
Yo asentí, y me senté en el sofá, y me puse a ver la tele. Al rato, noté como si alguien me observara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Una nueva sonrisa, gracias ♥