lunes, 7 de noviembre de 2011

10. Un sube y baja

En el capítulo anterior...

Nos sentamos en una mesa a comer algo. Y yo no hablaba nada, estaba muy enfadada.
Justin me paso una nota. Le miré con odio, y la tiré al suelo. Él se quedó sorprendido.


[…]
Volvimos a casa.
-Oye ¿Por qué no os venís esta noche a casa, a ver una peli o algo?-Dijo Ryan, llegando ya a nuestra casa.
-¡Genial!-Dije sonriente.
-Vale, pues a las 9 ¿bien?-Dijo sonriéndome, mientras yo me sonrojaba.
-Perfecto…-Dije yo.
Mi hermana y yo, cenamos y subimos a nuestros cuartos a cambiarnos de ropa, y ponernos algo más cómodo.
(http://www.polyvore.com/fhghfgh/set?id=35740617&.locale=es)
La verdad es que las noches en Atlanta eran un poco frías.
Nos dirigimos deprisa hacia la casa, para no estar solas por ahí. Llegamos.
Ding, dong.
Fue Justin quien nos abrió.
-Hola.-Dijo mi hermana, muy contenta.
-Hola…-Dijo sonriéndole.
Luego pase yo. Y nuestras miradas se encontraron sin querer, lo que hizo que algo chispeara dentro de mí.
Pase al salón, que era gigante. Entonces, Ryan vino a abrazarme.
-¿Qué tal estás?-Dijo sonriéndome.
-Genial…-Dije aún aturdida por lo de Justin.
Elegimos la película. Y nos sentamos a verla, yo estaba en un sofá con Justin a un lado y Ryan al otro, era algo incómodo.
La película era de miedo, yo las odiaba.
De repente me dio tal susto la escena, que pegué un bote inclinándome hacia donde estaba Justin, apoyándome en su hombro, y tapándome los ojos.
Cuando ya terminó esa escena tan horrible, volví a abrir los ojos. Y me volví a encontrar con los de Justin, que aunque la oscuridad no dejaba distinguirlos bien, seguían siendo esos ojos miel, tan dulces y risueños.
-Lo siento.-Dije incorporándome, sin dejar de mirarlo.
-Es solo una película, no debes de tener miedo.-Dijo él, tranquilizándome.
Yo intenté sonreír, sin resultado. Lo único que me salió fue una mueca, y ponerme como un tomate.
Volví a mi posición, y seguí viendo la película… pero sin dejar de pensar en todo lo que me estaba pasando con Bieber.
Al rato, volví a asustarme. Pero esta vez, Ryan fue el que me tranquilizo. Puso un brazo sobre mis hombros, y me abrazó. Lo miré, y él me miró. Estuvimos así un buen rato. Hasta que él se lanzó a mis labios, besándolos.
Cuando el beso terminó, nos quedamos mirándonos sonrientes. Pero en realidad no era el beso que yo esperaba, no había sentido nada, ni magia, ni chispas, ni me había sentido en una nube.
Ryan era un chico genial, además de guapo, no sabía qué hacer.
Miré a mi derecha, para ver que hacía Justin, pero cuál fue mi sorpresa al ver que ya no estaba. Me levanté, y fui a la cocina. Pero no estaba. Subí al piso de arriba, mire por las habitaciones, y tampoco estaba. Así que decidí salir al jardín.
Mire bien, y suspiré, parecía que tampoco estaba allí. Hasta que vi una silueta al lado de un gran árbol y me dirigí hacia allí.
-Bieber…-Dije casi en un susurro.- ¿Por qué te fuiste?
-Por qué me aburre la película. ¿No deberías estar con Ryan?
-¿Por qué debería estar con Ryan?
-Bueno, os habéis besado, creo que hay razón suficiente.
-Bueno sí, pero eso no significa que tenga que estar con él… ¿sabes?
Él se quedó callado, no sabía porqué pero notaba que a Justin le pasaba algo.
-Es un buen amigo, pero un mal novio…-Dijo sin mirarme.
-¿Por qué dices eso? Además no soy su novia, solo nos besamos, nada más… ni que fuera a casarme con él.-Dije alterándome un poco.
-Te lo digo por qué es verdad, es mi mejor amigo, pero sé cómo es con las chicas, te aconsejo que no te enamores de él.
-Pero tú quien te crees para decirme de quien tengo que enamorarme y de quien no…no sé como lo haces, pero es que abres la boca, y lo jodes todo.-Me estaba enfadando mucho que dijera eso de Ryan, a mí me gustaba, y parecía un chico genial.
-Si es lo que piensas ¿Porqué estas aquí hablando conmigo?
Eso hizo que me callara.
-No sabes cómo te odio…-Dije lanzándole una mirada odiosa, y dándome la vuelta, para volver a dentro.

Con este chico todo era un sube y baja… a veces podía dejarme tonta con una mirada, y otras veces mi odio era mayor cuando abría la boca.
Cuando entré a dentro la película ya había terminado.
-Chicos, me voy.-Dije muy enfadada.
-¿A dónde?-Dijo Ryan.
- A mi casa, estoy cansada.
Cogí a mi hermana del brazo, y tiré de ella para irnos.
-Anna, espera.-Dijo Ryan. Yo me giré.
Sin decirme nada, volvió a mis labios, en señal de despedida. Algo que no me sentó demasiado bien, estando todos delante, mirando.
Cuando por fin pude huir de sus labios, giré la mirada y vi a Justin, con cara de decepción. ¡Pero qué narices le pasaba a ese chico, solo él sabía cómo hacerme pasarlo mal!
Salimos de casa, yo estaba enfadadísima.
-¿Se puede saber qué te pasa?-Dijo mi hermana, sin entender nada.
-Nada.-Dije andando cada vez más rápido.
-Ya seguro… ¿Has hablado con Justin, verdad?
-Y a ti que te importa…
-Pues sí, me importa.
-Sí que hable con él, y es imbécil. Lo siento mucho Andie, pero lo odio.
-No es tan malo. Eres tú la que le provoca a que sea así.
-¿Y yo por qué?
-Por qué le pones nervioso.

Ahí terminó nuestra conversación. ¿Nervioso? ¿A qué se refería con eso?
Me fui a dormir, pensando en todo lo que había pasado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Una nueva sonrisa, gracias ♥